El Tribunal Supremo evalúa enviar a PRISIÓN a Sánchez tras la última filtración bomba de la UCO
La sala penal del Tribunal Supremo está valorando ordenar el ingreso en prisión de Pedro Sánchez ante el alto riesgo de fuga. Los documentos presentados por la UCO ante el tribunal han destapado que Sánchez montó una auténtica oficina del crimen en la propia Moncloa utilizando recursos del Estado para cometer delitos, desviar fondos y pagar sobornos a distintas autoridades.
A los jueces del Supremo les inquieta especialmente el reciente cambio en la cúpula, ¿no?, de la UCO, que ven claramente como un intento de frenar las investigaciones en curso y evitar que caigan más cabezas dentro del gobierno criminal de Sánchez. Antonio Balas, jefe del departamento de delitos económicos de la UCO, ya había solicitado la detención de Marlasca por filtrar documentos clave de operaciones dirigidas contra Bolaños, María Jesús Montero y el propio Sánchez.

Todo ello fue un burdo intento de blindar al gobierno socialista, pero ahora el perrito fiel de Sánchez podría acabar detenido en las próximas horas por orden del Supremo. La verdad es que lo de Marlasca ya huele a desesperación. se ha convertido en el escudero más patético de la historia reciente de la política española, dispuesto a comerse el marrón por su amo, con tal de no perder su silla.
Pero ojo, porque fuentes internas del Supremo aseguran que se están revisando todas las comunicaciones y hasta se han intervenido móviles de varios ministros. Aquí ya no se fía nadie de nadie y cada cual mira solo por su pellejo. El ambiente en la Moncloa es de auténtico pánico. Hay secretarias destruyendo papeles a la carrera, asesores que no responden ni a los WhatsApp y funcionarios que directamente se han pedido la baja por depresión.
La consiña es clara, quien hable vuela, pero el gran run se escapa. Hay hasta apuestas sobre quién será el próximo en caer y el nombre de Bolaños suena cada vez más alto. Mientras tanto, la UCO ha recibido una avalancha de denuncias anónimas de empleados públicos y hasta excompañeros de partido que no quieren verse bringados.
Los archivos de Moncloa se están vaciando y han aparecido destructoras de documentos funcionando 24 horas en los sótanos del poder. ¿Qué quieren ocultar? Todos lo sabemos. Contratos amañados, maletines, sobresueldos y hasta listas de periodistas comprados. Se filtran rumores de que el juez instructor ha pedido protección policial reforzada tras recibir amenazas.
Incluso se habla de que varios fiscales están dispuestos a tirar de la manta si ven que los políticos intentan zafarse otra vez. Esta misma mañana, cientos de personas se han plantado frente a la sede del PSOE en Ferraz, gritando corruptos a prisión y exigiendo que Sánchez de la cara. Han aparecido pancartas con fotos de ministros con la palabra mafia en letras rojas y hasta muñecos de peluche tirados al suelo, simbolizando los perritos fieles del gobierno.
Varios chóeres y personal de servicio han contado Off the Record cómo veían entrar y salir maletines, cajas de puros repletas de billetes y hasta regalos de lujo, procedentes de embajadas extranjeras. Se ha filtrado que uno de los conductores fue obligado a firmar un documento de confidencialidad para no contar nada de los viajes nocturnos a Suiza.
A nivel policial, la presión es insoportable. La UCO, la Policía Nacional y hasta Europol han pedido vigilancia especial para los altos mandos que investigan la trama. Hay miedo real a sabotajes, amenazas a familiares y hasta pinchazos en las ruedas de los coches de los agentes. El estado profundo se defiende, pero la gente ya está harta de impunidad.
Atención a esto. Han saltado las alarmas en Bruselas. La Unión Europea ha exigido una auditoría independiente sobre los fondos europeos recibidos por el gobierno de Sánchez. Se sospecha que parte de las ayudas y fondos Next Generation acabaron en cuentas opacas, financiando campañas y comprando voluntades en medios de comunicación afines.
El pánico se extiende entre los viejos amigos del poder. Exministros socialistas han comenzado a mover patrimonio a cuentas en Luxemburgo y Mónaco, mientras abogados de reconocido prestigio reciben llamadas urgentes para negociar acuerdos de última hora con la fiscalía. En Madrid los despachos de criminalistas no dan abasto. La prensa internacional ya habla de estado fallido.
Cene, Lemont y hasta Washington Post cubren el escándalo como una novela negra española, mencionando incluso conexiones con cárteles latinoamericanos y oligarcas rusos. España, humillada ante el mundo, sufre la mayor fuga de inversores de los últimos años. Nadie quiere poner su dinero donde manda la mafia.
Los confidentes de la AUCO, antes protegidos, ahora son héroes anónimos. Hay listas de testigos y hasta funcionarios del tesoro que ante el temor a represalias han enviado copias de los documentos a sus abogados y a medios alternativos por si desaparecen accidentalmente. Nadie se fía ni del portero del edificio. Se han interceptado llamadas en las que ministros discuten abiertamente cómo inventar coartadas y destruir pruebas.
Se oye como una voz presuntamente de bolaños dice, “Si caigo yo, no me voy solo, tiro de todos. El clima de traición es tan fuerte que ya se habla de vendeta interna entre las distintas familias del PSOE. Las bolsas caen en picado, el euro pierde fuerza frente al dólar y hasta el turismo se resiente. Hoteles de lujo, antes llenos de políticos y empresarios, ahora vacíos y bajo la lupa de hacienda.
Los grandes tenedores de patrimonio mueven ficha, venta masiva de activos sospechosos de estar manchados por dinero negro. Mientras todo esto ocurre, Sánchez sigue desaparecido, no da la cara, no contesta a los medios, no acude a actos oficiales, solo salen a hablar sus portavoces cada vez más nerviosos, repitiendo como loros el discurso de Low Fair y ataque de la ultraderecha.
Pero nadie se lo cree. El olor a podredumbre política ya no lo tapa ni una tormenta de primavera. Hay jueces jóvenes hartos de ver como los peces gordos se van de rositas que preparan autos de prisión y registro sorpresa para esta misma semana. Se rumorea que habrá redadas a las 6 de la mañana con cámaras listas para mostrar a los intocables, esposados y cabiz bajos.
Algunos eh varones del SOE intentan salvar el pellejo desmarcándose de Sánchez, filtrando a la prensa que esto no va con ellos. Pero la UCO tiene registros de llamadas, reuniones y transferencias que los ponen en el centro de la trama. En el Congreso, la oposición huele sangre. Vox pide cárcel inmediata para Pedro Sánchez y Cayetana Álvarez de Toledo amenaza con denuncias internacionales.
La moción de censura está en boca de todos y los pasillos rebosan nervios y gritos a puerta cerrada. Y ahora la pregunta que resuena en toda España. ¿Será Sánchez el primer presidente encarcelado de la democracia? Veremos por fin justicia para los que han saqueado el país, porque esta vez la sociedad está despierta, furiosa y lista para exigir cuentas.
O se limpia la Moncloa de arriba a abajo o la calle no perdonará. Y esto que lo escuche toda Europa. En España ni el presidente se va de rositas.